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Definición y Riesgos

Cuando la infraestructura crítica falla, las consecuencias van mucho más allá del propio activo.

Las interrupciones en infraestructuras críticas pueden afectar rápidamente la seguridad pública, la estabilidad económica y la seguridad nacional — a menudo en múltiples sectores simultáneamente.

¿Qué es la Infraestructura Crítica?

La infraestructura crítica se refiere a los sistemas y activos tan esenciales para el funcionamiento de una sociedad que su destrucción o incapacidad tendría efectos debilitantes en la salud pública, la seguridad, la economía y la seguridad nacional.

En sistemas energéticos altamente interconectados, las fallas de infraestructura rara vez son eventos aislados. Se propagan a través de redes, geografías y servicios.

En todos los sectores críticos, la dependencia de infraestructuras eléctricas fiables está aumentando, mientras que la tolerancia a fallos sigue disminuyendo.

El 80% de la población mundial depende directamente de la red eléctrica.

Los aeropuertos, ferrocarriles y redes de metro son vitales para la movilidad urbana y la economía global.

La columna vertebral de las redes digitales, almacenando y procesando grandes cantidades de datos críticos.

Garantizar un suministro de agua limpio y fiable es fundamental para la salud pública y los procesos industriales.

El 80% de los transformadores de red estadounidenses importados

La consolidación de la cadena de suministro y las restricciones globales de fabricación han provocado la importación de más del 80% de los transformadores de red estadounidenses, aumentando los tiempos de reemplazo y la vulnerabilidad sistémica en caso de fallo.

La consolidación de la cadena de suministro ha provocado la importación de más del 60% de los transformadores de red de EE. UU.

CUANDO FALLA UN TRANSFORMADOR...

Por qué los transformadores de potencia son activos críticos para el sistema

Los grandes transformadores de potencia son esenciales para las redes globales de transmisión de energía, asegurando la conversión de potencia y la regulación de tensión a largas distancias. Permiten un suministro eléctrico estable y fiable para ciudades, industrias e instalaciones críticas. Su fallo puede extenderse en cadena a través de sistemas interconectados, haciendo que la recuperación sea compleja, lenta y costosa.

Su diseño a medida, los largos plazos de entrega de fabricación y la compleja integración hacen que los transformadores de energía sean de los activos más difíciles de reemplazar tras un fallo.

Cuando no se controlan, las fallas en los transformadores pueden escalar a explosiones violentas, incendios y daños a largo plazo en el lugar, lo que amplifica los riesgos de seguridad, medioambientales y de continuidad.

Nunca han estado tan en juego

Riesgo de explosión

Las fallas internas de alta energía pueden generar una presión extrema, lo que provoca la rotura del tanque y explosiones violentas.

Riesgo de incendio

Los transformadores llenos de aceite pueden encender y propagar incendios más allá del activo inicial, amenazando la infraestructura adyacente.

Eventos climáticos

El clima extremo acelera la degradación de los activos y aumenta la probabilidad de fallos en cascada de la red.